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viernes, 9 de abril de 2010

All I see is psychedelic fish in our conversation

Suffice it to say I am determined to drown in smoke today, perhaps become sand...
I'm rehearsing, I'm preparing myself for the next episode.

Perhaps I'll have to rebuild my thoughts
and get a new dress:
let my hair grow, find comfort in new sounds.

Slowly.

I'm never sure about what I intend to find when I look up at the sky.
Forever dancing dust.

How I would like to die:
becoming sand, while walking on the dunes
feeling the hot wind hitting my face,

and then my cells letting go one by one:
flesh
hair
and bones
slowly rising into the sky

A part of me would travel with the wind, other would end up resting by the sea
or feeding worms.

I wouldn't mind, no. I wouldn't mind if I were dust resting on your shoulder.

In an instant, I'd be gone.


--
Diana López

martes, 20 de octubre de 2009

Aquél que se roba mis bufandas

Es cierto, se viene anunciando el frío.
(Él llega siempre con el frío...)

Escuchando historias de pueblo, de abuelitos, memorias.
Cada uno tiene su particular PUEBLO. La mayoría de las veces indica origen, identidad. Difícilmente puede desapegarse de la palabra sin dolerse al arrastrar cierta cantidad de recuerdos.
Hay nostalgia. También puedo percibir una masa informe de rencores familiares.
No me da asco. En realidad, me temo, no me importa.

Recapitulando: frío, bufandas, recuerdos.

Ah, sí: él.
No vengo a recordar cómo fue que se instaló en mi vida. A decir verdad, ni me acuerdo. Sus expectativas sobrepasaron mis aptitudes. (Él perdió la esperanza, pero yo lo lamento más.)

Pero él no es el idiota que se roba mis bufandas. Tampoco es el artista bohemio que yo alguna vez dibujé en mis sueños. No es el que vino después de éste, ni el que estuvo antes.

Él llega con el frío, se pasea un rato por el parque, come como el cubano, y luego se va.

Yo ya no escribo.
No escribo para nada/nadie.


lo perdí

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Madrugadas

Desde las siete y media que no deja de llover. No puedo salir a bañarme, es lo malo de las casas así de viejas, con los cuartos separados y el patio enmedio.

Todas las noches buscando algo más para calentarse; además de frazadas, colchas y abrigos para pasar la noche.

Allá uno que se muere de calor, y aquí comienza ya a sentirse la inclemencia del frío.
(quiéreme, porque me esfumo...)


Continuará

lunes, 28 de abril de 2008

Días ligeros

El error comenzó con un beso
Beso tierno, apurado, explosivo
Beso profano, beso insensato
Beso corrosivo

El amor comenzó con dos manos,
dos ojos, dos labios
dos deseos
vigorosos,
y llenos de delirio

La canción comenzó con un olvido
se paseó por pensamientos clandestinos
por engaños traicionados
y terminó con un silencio armonioso

El vals comenzó con una imagen sin lamentos
con un imbécil con pretenciones de marfil

Terminó con un retrato de manos blancas
ojos bellos,
labios delgados
y saliva rancia

En el principio, estuvo el defecto perfecto
Al final, se borró todo

Quedó el azul